12 de septiembre de 2006

EL MEXICANO PSICOLOGÍA DE SUS MOTIVACIONES

Santiago Ramírez, ilustra claramente los motivos que nos conducen, y el medio que ha condicionado nuestros actos.

El origen actual surge de una ruptura. La llegada de los españoles escinde la consciencia del mexicano. Le siembra una nueva cultura a la fuerza y lo mantiene mediante un sistema conductual hacia un fuerte arraigo espiritual. El mexicano producto del choque de culturas es el mestizo. Allí se encuentra un origen y causa. El padre español es irresponsable, pues tan sólo utiliza a la india para su placer. Él tiene que importar una mujer peninsular que se mantenga dentro de su canon social y cultural; alguien verdaderamente espiritual. El niño mestizo forma inconscientemente un odio latente hacia la imagen paterna, quien distingue como un objeto total de agresión. Se apega entonces a la madre, objeto total a la que desarrolla una ambivalencia crucial. Se le ama por otorgarle amor al alimentarlo con sus pechos, pero su se le odia también, por no ser fuerte, por dejarse dominar por el padre. Entonces se hace uso de varios mecanismos de defensa: la negación (niega su pasado para protegerse de recordar); la compensación (mantiene una imagen de violencia heredada del padre para ocultar su flaqueza); la proyección (ve en los demás los defectos que no quiere ver sí mismo); la identificación (no encuentra identidad original e imita).

El mestizo mantiene otro mecanismo de defensa que lo estigmatiza fuerte. El de aislamiento. Sabe que nunca llegará a ser español; pero, también niega su parte indígena. Así le es recíproco por parte de los españoles y los naturales. El sólo tiene un camino, el progreso; y el progreso es ser como el padre aunque lo odie. Aprende a ser como él, lo imita. La imagen del padre ha de ser fundamental durante toda su historia. Tratará de repararse con una máscara, el machismo. Aunque el machismo es de carácter meramente varonil y con esto se crea que se excluye a la mujer de la historia, no es así, ya que el machismo lo juegan los dos sexos. El macho necesita de una mujer sumisa, abnegada; estereotipo por demás cansino de la ambigua madre mexicana.

Propone, la teoría de reparación. El mexicano estigmatizado por el mestizaje, moldea su incosciente colectivo. El padre, clave medular, aparece con diferentes significantes. Primero es dios, dador de vida, de amor; pero, a cambio, pide sacrificios, cuando llegan los españoles encuentran que su dios –al contrario del suyo- se sacrificó por los hombres. Este detalle significativo, hace que encuentren afable el nuevo dios y lo adopten a la par. Pero, es a la vez símbolo de la conquista y provoca conflicto espiritual, el único refugio o salida alternativa, es la madre, la virgen de Guadalupe.

La imagen de padre que prevalece, es la del español. Padre sin calor. Se le odia, al no querer recordarlo, se trata de ser como él. Santiago Ramírez menciona a los franceses como símbolo posterior del padre; símbolo de carencia cultural. Ellos son la parte refinada de Europa, que sí se quiere. Después los Estados Unidos, aunque, ellos primero pasan por el rol de hermanos al ser a la par de nosotros, emancipados del yugo europeo; después, se convierten en ideal, en estereotipo. Se les ataca como a todos los padres con el mecanismo de reacción-formación.

Somos la parte baja lumbar de su anatomía. Así nos consideramos y deseamos emigrar hacia la cabeza. No encontramos satisfacción a lo primario, el comer. Escalamos hacia el sueño esperanzador, la frontera. La odiamos, pero una vez cruzada, ser vuelve fuerza que impele y niega lo que está detrás.

El mexicano, entonces, repara con agresión y repite su más temible máscara para no ser víctima, otra vez. Niega, con su valemadrismo, las partes oscuras de su pasado y así, introyecta sufrimiento a su inconsciente colectivo.

Al aplicar las teorías clásicas de la psicología –como el magistral trabajo de Santiago Ramírez- podemos encontrar formas de explicación al origen y conducta psicológica del mexicano.

La teoría de Jung sobre los arquetipos, encaja perfectamente en la creación de símbolos que proyectan la personalidad colectiva del mexicano. La virgen de Guadalupe, que no es sino la continuación españolizada de la madre Tonantzín. Se continúa así la satisfacción de símbolo materno deificado. El chauvinismo que sembró Porfirio Díaz en su afán de unidad nacional. Y en la actualidad, la creación indiscriminada a corto plazo de estos arquetipos es asombrosa.

Alfred Adler nos habla del complejo de inferioridad natural en el ser humano. El mexicano trata de compensar, de sobrecompensar al crear arte y entonces sublima. A parte de la posición general de la inferioridad, el mexicano tiene inculcado el complejo en la sociedad. Tanto se lo dijeron que pasó a formar parte del ideario colectivo. Su estado tiende a la neurosis y fantasea con logros, los cuales, no trata con empeño de alcanzarlos.

B.F. Skinner nos dice que la conducta del ser humano puede estar condicionada por el estímulos y reforzadores. El mexicano ha sido condicionado por la opresión, la manipulación, el engaño. El ambiente le ha propiciado ostracismo. Se le imponen religión y cultura, que tiene que acatar a base de estímulos económicos que le permitan sobrevivir. Se le inculcan ideas independentistas y revolucionarias que son estimuladas por el sentimiento de envidia y reivindicación. Actualmente, no sólo en el país, el consumismo condiciona al ser humano a ser egocéntrico y materialista. El mexicano ha sido moldeado por la historia y ésta ha sido manipulada por intereses individuales.

J. Santiago S. Astrapé N.

(por favor dejen un comentario, se los agradecería muchísimo)

8 comentarios:

Ikeracha dijo...

Sé que esta entrada es antigua, pero revisando más datos sobre este libro llegué aquí, afortunadamente. Aplaudo tu disgresión y más aún su vigencia. Saludos!

lambert dijo...

Interesante tu comentario, sobre todo el sustento de las teorías de Skinner y Adler, sin embargo creo que "el mexicano" es un ser mucho más complejo de lo que Ramirez plantea. Creo que es reduccionista la concepción del mexicano actual como producto de la conquista y su historica relacion con España o Estados Unidos. Finalmente, ni los pueblos precolombinos eran sociedades totalmente homogeneas, ni todo el territorio ha tenido las mismas influencias de inmigración e históricas como para producir un ser particular llamado "mexicano". Yo he podido constatar que la psicología o mejor llamado "caracter" de los mexicanos, coincide con los de personas de otras culturas distantes, incluso historicamente de la nuestra. Lo cual me sugiere, que el tratar de buscar identidades particulares, es continuar con ideologías segregacionistas. El Hombre en el planeta Tierra sigue una evolución biológica e histórica y, ahora si, apoyandonos en los conceptos de Skinner "la libertad es solo una ilusión"

janvier dijo...

Sin duda el existencialismo que abordas, es sin igual descricpción de nuestros coétaneos. Conincido en tu disernimiento el cual es a su vez producto del estudio de
El mexicano: psicología de sus motivaciones.

Doppelgänger dijo...

Justo acabo de terminar de leer el libro. Quizás haga una reseña del mismo, a ver si me dejas ponerla aquí.


Saludos y sigue leyendo cosas tan buenas como ésta.

Anónimo dijo...

Gracias por tu disernimiento, me has ayudado ha entenderme un poco mas como mexicano y entender un poco mejor a mi padre, aunque no se justifica su comportamiento. saludos. sigue así.

Doppelgänger dijo...

aquí está la reseña de este sensacional trabajo:

http://vericuetosrazon.blogspot.com/2010/01/el-mexicano-psicologia-de-sus.html


¡espero tus comentarios!

Anónimo dijo...

tratando de clasificar al ser humano
la verdad es mas profunda e inaccesible.

Eureka Libros dijo...

Excelente sinopsis de "El Mexicano, psicología de sus motivaciones" de Santiago Ramírez. Sólo agregar que dicho estudio es sólo una esbozo de una parte de la sociedad mexicana y no se puede aplicar a una generalidad. El territorio es vasto, y falta el estudio o el libro que nos indique la otra parte, la otra personalidad del mexicano que no fue "conquistada".