Manual del buen limosnero
Hay personas que quizá sí necesiten ayuda desesperada, pero dados los farsantes que abundan, pagan justos por pecadores.
Si el lector quiere un día intentar obtener recursos mediante la solicitud de dinero en un camión urbano, hay le van una serie de puntos a seguir para que quienes lo abordan, se la crean o al menos aplaudan su depurada intención.
- Procure que su discurso parezca improvisado. Evite decir todo “de corridito”; cuidando el tono de voz, dude al hablar mirando al suelo mientras lo dice, simulando extrema vergüenza, mencionado al inicio que, “no sé ni cómo empezar”. No diga frases cliché, tales como, “lo que sea su voluntad”, “prefiero pedir que robar”, dichas frases pueden minar la intención de una víctima quisquillosa.
- Evite dar discursos disparatados y repetidos ya con anterioridad por gente no calificada. Por ejemplo, si va a decir que necesita dinero para una operación, no continúe con su farsa durante varios años, pues la gente comenzará a dudar.
- Recuerde, entre más detalles que lo hagan ver como primerizo, lo ayudarán, por ejemplo: hacer una pausa considerable ante de iniciar con cara de angustia; moverse con torpeza mientras camina por la unidad; dar efusivamente gracias y bendiciones cuando reciba el botín, etcétera.
- Cuide de trazar una ruta de operación, para no ser reconocido. Si va a repetir ruta, trate de cambiar un poco su apariencia, tono de voz, horario y principalmente su discurso.
- Compre de ser posible algunas paletas baratas, y diga que las ofrece por lo que le puedan dar, si se le terminan puede alegar lo que se recomienda en el siguiente punto.
- Si el tema de su discurso, es acerca de ser un sujeto en rehabilitación, procure ir aseado y con playeras religiosas, eso provocará un impacto más grande en las futuras víctimas, ya que dirán que en verdad va por buen camino. Una buena sugerencia en especial, es la llevar consigo una sola paleta para dar a cambio, alegando una disculpa ya que necesita juntar un poco más de dinero para comprar más; algunas las personas sentirán lástima y tal vez suelten unas monedas extras.
- Cuando termine la labor, procure bajar por la puerta de atrás, esto ayudará a que la mayoría de las personas no lo vuelvan a ver para indeseables y posteriores identificaciones.
- Si tiene oportunidad, utilice a un infante a su lado, el cual de ser posible deberá tener alguna gracia y parecer hambriento y aburrido.
- Si tiene recursos, la producción de su representación puede ser mejorada con maquillaje simulando heridas, defectos, o bultos bajo la ropa en apariencia de jorobas (cuide no caer en la exageración, o en su defecto consultar profesionales en estos menesteres)
- Planee muy bien los temas. Un tema drástico que simule urgencia, se puede utilizar en una amplia ruta pero por poco tiempo, de preferencia un día (personas en el hospital y muertes). Temas que hable de recuperación lenta de enfermedades, imposibilidad de trabajo, adicciones, u otros temas que hablen de problemas a largo plazo, se pueden ejecutar según el punto 4; teniendo cuidado de que si, se trató un tema drástico, debió dejar un mes de distancia a lo muy poco. Se recomienda ejecutar un tema drástico en una ciudad distinta.
Estos puntos a tratar, pueden ser ampliados por los practicantes para enriquecer este manual. Si se logra fineza en la ejecución, se lograrán dos escenarios luego que las personas en general no distingan el auténtico necesitado del farsante: se volverán más críticos y reservados a dar o, les darán a todos por igual.










